Estoy rara. Siento que soy un objeto. Bueno, más que un objeto, una imagen. Estoy muy contenta con mi apariencia física, pero a veces me hace sentir incómoda. Me hace sentir incómoda porque tengo mucha facilidad para abrir mi corazón a las personas y aquellos que solo miran el exterior se aprovechan de mi vulnerabilidad. Siento mi corazón usado.