Se supone que está bien estar mal, se supone que si estoy mal mucho tiempo ya es una enfermedad, no me siento cómoda estando mal tanto tiempo pero tampoco me siento bien como para hacer algo diferente.
Siento que cualquier cosa que hago es debido a los demás.
Mi cuerpo y mi energía obvio que hablan, obvio que me dicen que quieren hacer. Pero me siento atrapada en obligaciones. Mi carrera también era una obligación. Pero era la única que tenía. Ahora además de trabajar, también tengo que ser responsable, activa, limpia, ordenada, tener buena salud, hacer actividad física. Realmente se siente que todo lo que hago o dejo de hacer en mi vida es porque es lo que se supone que haga.
Extraño mi libertad de Córdoba, pero sé que si ahora estuviera allá, probablemente se sentiría peor.
Siento que todo en la vida se volvió un permiso. Se te permite hacer A, se te permite hacer B. Me oprime estar tan dentro del sistema. Quiero hacer algo que me llene de pasión. Por ahí sea eso. Quizás el camino no sea por medio de una empresa formal. Quiero esa estabilidad para que me genere una seguridad suficiente para pagar mis gastos de vida, pero claramente estoy buscando sobrevivir, insertarme aún más en el sistema que ya me hace sentir oprimida.
Tengo que generar mi propio camino. Sólo me voy a sentir plena cuando el camino sea el que yo disponga. Mi camino es el camino.
Me siento bastante perdida aún así.
Desorientada.
¿Para qué soy buena?
-
Estoy harta de que opinen de que es bueno o no para mi, sobre que debo y no hacer. Ahora que lo pienso, antes me indignaba por situaciones parecidas pero simplemente era por justiciera y querer un mundo mejor. Hoy lo veo y la indignación me lleva a un lugar de hartazgo. No lo soporto más. Es una sensación en la que me gustaría arrancarme la piel. Necesito sacarme todo eso. Por que la gente presiona tanto? No tiene sentido alguno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario